El Evangelio de Jesucristo es el mensaje central de toda la Biblia, nuestra relación con Dios depende de nuestra respuesta a Su Palabra. Considera tu relación con Dios a la luz de estas verdades bíblicas:

Dios


Dios es tu Creador

Dios creó todo lo que existe y no hay nada en el universo sobre lo que Él no sea Soberano.

En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Génesis 1:1)

El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay, puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que Él da a todos vida y aliento y todas las cosas (Hechos 17:24-25)

El Señor ha establecido su trono en los cielos, y su reino domina sobre todo (Salmos 103:19)

Dios es Santo y Justo

Dios es Único e Incomparable, y en Él no hay impureza de ninguna clase. De acuerdo a Su naturaleza perfecta, Él no tolera la corrupción moral y condena el pecado.

Pero el Señor de los ejércitos será exaltado por su juicio, y el Dios santo se mostrará santo por su justicia (Isaías 5:16)

Pero vuestras iniquidades han hecho separación entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados le han hecho esconder su rostro de vosotros para no escucharos (Isaías 59:2)

Dios es juez justo, y un Dios que se indigna cada día contra el impío. Y si el impío no se arrepiente, Él afilará su espada; tensado y preparado está su arco (Salmos 7:11-12)

La Humanidad


La humanidad está corrompida y condenada

Aunque Dios nos creó a Su imagen y semejanza, para disfrutar armonía plena con Él, la humanidad se reveló contra Dios, de manera que todos vivimos ahora en pecado y, por tanto, merecemos Su justa condenación.

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios; todos se han desviado, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno (Romanos 3:10-12)

Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento (Isaías 64:6)

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23)

Jesucristo


Jesucristo es el Salvador

Por amor, Dios envió a Su Hijo Jesús para salvarnos del castigo eterno por nuestros pecados. Jesús, siendo igual a Dios se hizo hombre, vivió en perfecta justicia sin pecado, y tomó en nuestro lugar el castigo que merecíamos, muriendo en una cruz. De esta forma pudo satisfacer la demanda de Su justicia, y al resucitar victorioso, dar perdón y vida eterna en Su nombre.

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados (1 Juan 4:9-10)

Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús (Romanos 3:24-26)

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 6:23)

El cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación (Romanos 4:25)

La Respuesta


Debes arrepentirte y poner tu confianza en Jesús

La Buena Noticia es que a pesar de nuestra incapacidad para reconciliarnos con Dios, en Cristo está la salvación. Debemos arrepentirnos de nuestros pecados, y creer en Jesús como Señor y Salvador de nuestras vidas.

Después que Juan había sido encarcelado, Jesús vino a Galilea proclamando el evangelio de Dios, y diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio (Marcos 1:14-15)

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9)

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16)

Tu fe debe ser bíblica

Muchos piensan que son cristianos por tradición cultural, o porque alguna vez participaron de algún acto religioso; pero la Biblia advierte que el verdadero arrepentimiento y verdadera fe se evidencian por un nuevo estilo de vida. Uno es cristiano (es salvo) cuando llega a rechazar el pecado que amaba, y ahora ama al Dios que rechazaba.

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7:21)

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:5-7)

Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:18-20)

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Corintios 5:17)

 

© Iglesia Cristiana Evangélica de Cuenca, 2016